El conflicto

El puerto deportivo de Guardamar (Marina de las Dunas) atraviesa una etapa de cambio. El fin de la concesión administrativa que ha regido la marina durante décadas da paso a un nuevo periodo, y con él han llegado decisiones que afectan directamente a los amarristas.

Pantalanes y amarres del puerto

Lo que reclamamos

Una subida de tarifas que consideramos injustificada. Se ha aprobado un incremento muy significativo de las tarifas para los cesionarios, sin que se haya explicado de forma clara y transparente cómo se ha calculado ni en qué costes reales se basa.

Un servicio que no está a la altura. Los amarristas vienen señalando desde hace tiempo deficiencias en el puerto, muy especialmente problemas de calado y falta de dragado, que afectan a la seguridad y al uso normal de los amarres.

Falta de transparencia y de diálogo en decisiones que nos afectan de lleno.

Lo que dicen los propios amarristas

Una consulta realizada entre los cesionarios del puerto refleja un malestar muy extendido:

  • La gran mayoría considera la subida de tarifas injustificada o excesiva.
  • La valoración del servicio del puerto es muy baja.
  • Cerca de la totalidad señala los problemas de calado y dragado como una de sus principales preocupaciones.
  • Una abrumadora mayoría respalda emprender acciones colectivas en defensa de sus derechos.

Estos datos confirman que no se trata de quejas aisladas, sino de un sentir compartido por el colectivo.

Una etapa que marcará el futuro del puerto

La forma en que se gestione esta transición condicionará durante años las condiciones de quienes tienen su amarre en Marina de las Dunas. Por eso nos hemos organizado: para que las decisiones se tomen con criterios justos, transparentes y con la voz de los amarristas en la mesa.

Esta página se irá ampliando con información actualizada sobre el desarrollo del proceso.